
Los nombres fueron seleccionados con la participación activa de la comunidad, que tuvo la oportunidad de votar a través de las redes sociales.
Kira y Max, dos cachorros de la raza pastor belga malinois, formarán parte esencial del equipo especializado en seguridad penitenciaria. Actualmente, los perros se encuentran en un proceso de entrenamiento riguroso, diseñado para desarrollar sus habilidades en la detección de estupefacientes. Esta preparación les permitirá desempeñar un papel clave en el fortalecimiento de los controles y la seguridad en los centros penitenciarios de la provincia.


La incorporación de Kira y Max representa un paso más en la modernización de los recursos del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) y en la mejora de las estrategias de prevención del delito. Se espera que, una vez culminado su entrenamiento, estos perros se conviertan en herramientas indispensables para la institución.





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